El agua es el primer refrigerante usado por el ser humano desde tiempos remotos y hasta nuestros días.
Sobre el año 1600 se dejó constancia que una mezcla de nieve y sal común producía temperaturas más bajas que las del hielo por si solo.
En 1715 Daniel Fahrenheit utilizó nieve y nitrato amónico para obtener en la mezcla una baja temperatura que identificó con el 0º de la escala de su termómetro (0ºF=-17.8ºC).
Alrededor de 1750 William Cullen produjo hielo con evaporación mecánica utilizando agua como refrigerante.
En 1754 Joseph Priestley descubrió el amoniaco y el CO2.
En 1824 Sadi Carnot postula el ciclo termodinámico que lleva su nombre y que sigue cualquier máquina frigorifica.
En 1834 Jacob Perkins construyó una máquina de compresión de vapor que seguía el ciclo de refrigeración de Carnot usando éter.
En 1834 Emile Clapeyron desarrolla más los trabajos del ciclo de Sadi Carnot y lo representa en un diagrama termodinámico que lleva su nombre.
En 1850 hay la patente de Alexander Twining para usar CO2 como refrigerante.
En 1854 James Harrison instaló una de las primeras fabricas de hielo por compresión de vapor del éter.
En 1859 Ferdinard Carré construyó un sistema de absorción que utilizaba amoniaco y agua.
En 1872 T.S.C. Lowe introduce el CO2 como gas refrigerante.
En 1873 Carl Linde introdujo el compresor de vapor de amoniaco.
En 1874 Raoul-Pierre Pictet patenta un compresor con bióxido de azufre.
En 1878 Vincent utiliza el cloruro de metilo en los equipos frigoríficos de compresión de vapor.
En 1880 ya se utilizaba el CO2 como refrigerante y duró hasta los años 1950 para el transporte marítimo refrigerado.
En 1904 Richard Mollier publica el diagrama que lleva su nombre, que simplifica los cálculos para cualquier proceso termodinámico (plantas térmicas o nucleares, turbinas, compresores y sistemas de refrigeración).